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Escudo de Our Lady of Mercy

Vocaciones

Nuestros Seminaristas

Jóvenes de nuestra comunidad que han respondido al llamado de Dios. Te pedimos que los acompañes con tu oración.

Arian Cuevas-Quijada

Arian Cuevas-Quijada

Seminario Menor de la Inmaculada Concepción · Nueva Jersey

¡Saludos! Mi nombre es Arian Israel Cuevas-Quijada. Soy feligrés de la parroquia Nuestra Señora de las Mercedes. Me bauticé en esta Iglesia en el 2009, y desde ahí he atendido esta Iglesia durante toda mi vida. Fui confirmado aquí mismo en el año 2021, y durante mis años aquí me he involucrado en diferentes ministerios de la Iglesia. A los siete años me integré al coro de niños. Después, a la semana de recibir mi primera comunión, empecé a servir en la Misa como monaguillo. Serví en el altar hasta la pandemia de COVID. Después de la pandemia, me uní al grupo de lectores, y también hice un año dando clases de catecismo. Luego me volví a integrar al grupo de monaguillos en el 2025, y otra vez asistí dando clases de catecismo. Hasta el día de hoy sigo siendo monaguillo, pero Dios me ha llamado a ser algo más…

Desde los 10 años, yo tenía el deseo de ser sacerdote. Cada vez que iba a la Santa Misa, sentía ese llamado a celebrar la Eucaristía. Me acuerdo cuando le comentaba a la gente de lo que quería hacer, y muchos pensaban que con el tiempo se me iba a olvidar, y sí, fue así. Durante mis años de preparatoria, me había alejado significativamente de la Iglesia. Busqué diferentes carreras, y me olvidé completamente del deseo que tuve por tantos años cuando era niño. El año pasado, empecé a discernir la vocación al sacerdocio, y gracias al apoyo de mucha gente y muchos sacerdotes, especialmente el Padre Osvaldo Hernández, tuve la valentía de aplicar al seminario menor. Gracias a Dios, a mis padres, y a sus oraciones, el día de hoy me encuentro en el Seminario Menor de la Inmaculada Concepción, en Nueva Jersey. Les pido por favor que oren por los seminaristas en todo el mundo, y por más vocaciones al sacerdocio, y a la vida religiosa. ¡Ave Christus Rex!

Atentamente, Arian Cuevas-Quijada

Kevin Serrano Lopez

Kevin Serrano Lopez

St. Joseph’s Seminary & College · Yonkers, Nueva York

Mi nombre es Kevin Serrano Lopez y soy orgullosamente del Bronx. Nací en Manhattan y crecí en el área de Fordham, en el seno de una familia mexicana llena de amor: mis padres, Amelia y Juan, mi hermano mayor y mis cuatro hermanas menores. El Bronx ha sido siempre mi hogar, y las experiencias, las personas y la fe que Dios puso en mi camino han ayudado a formar quién soy hoy.

Mi encuentro con Dios comenzó de una manera sencilla e inesperada. Desde pequeño, mi familia tuvo una profunda devoción por Nuestra Señora de Guadalupe. A través de nuestra parroquia, Our Lady of Mercy, fui conociendo poco a poco la belleza de la fe católica. A los ocho años comencé la catequesis y recibí el Bautismo. Poco después de mi Primera Comunión, sentí el deseo de ser monaguillo. Me encantaba estar cerca del altar y servir durante la Santa Misa. Mirando ahora hacia atrás, creo que aquel deseo fue una de las primeras maneras en que Dios comenzó a llamarme.

Mi camino no siempre ha sido fácil ni ha seguido una línea recta. Hubo momentos en los que me alejé de la Iglesia, busqué otros caminos y luché con mis propias debilidades. Sin embargo, aun cuando yo me sentía lejos de Dios, Él nunca dejó de acercarse a mí. A través de la Eucaristía, la Confesión, los retiros, la Sagrada Escritura y las personas que puso en mi camino, fui descubriendo poco a poco su misericordia y comprendiendo que su llamada nunca había desaparecido.

Uno de los regalos más grandes que Dios me ha dado en este camino ha sido volver a encontrarme con el Padre Osvaldo Hernández, a quien conocí cuando era niño y quien, años después, regresó a mi parroquia como sacerdote. Su presencia, ejemplo y acompañamiento me ayudaron a redescubrir la alegría de servir a Dios y me dieron el valor para tomar en serio la posibilidad de una vocación al sacerdocio.

Hoy continúo este camino en St. Joseph’s Seminary & College, en Yonkers, Nueva York, donde actualmente me encuentro en la Etapa Propedéutica de la formación sacerdotal. Este tiempo es una etapa de preparación y discernimiento en la que busco crecer de manera integral en las dimensiones humana, espiritual, intelectual y pastoral. A través de la oración, el estudio, la vida comunitaria, el servicio pastoral y una mirada más profunda a mi propia historia, estoy aprendiendo cada día lo que significa entregarme más plenamente a Cristo y a su Iglesia.

No sé exactamente a dónde me llevará Dios, pero confío en que Él irá mostrando el camino. Mi deseo es sencillamente entregar mi vida a Cristo, conocerlo y amarlo cada día más, y servir a su pueblo dondequiera que Él me llame. Sobre todo, mi oración es poder decir siempre, con un corazón dispuesto: «No se haga mi voluntad, sino la tuya».